miércoles, 6 de junio de 2012

Liberado



Alguna vez por esos campos de dios, encontré algún árbol vivo que servía de poste, es un uso indeseable para ellos, máxime si sus troncos o sus ramas son aprisionados por alambradas, cadenas u otros artilugios atenazadores.  Con el tiempo, el árbol crece y el acero puede cortar sus haces liberianos (conductores de la savia), ocasionado un tremendo daño al árbol, pudiendo llega a morir.



Aun a riesgo de trasgredir alguna ley humana, les confieso que si lo veo, yo libero ese árbol de sus ataduras.

Esa es la historia que les traigo hoy. Al lado de una casa abandonada, un moral compuesto de seis árboles en fila. Uno de ellos tenía liadas a su tronco, varias vueltas de grueso alambre (4mm) que estrangulaba claramente su vida.

Cortar un alambre como este requiere una herramienta adecuada y sobre todo mucha prudencia para que nadie salga herido.  Hay que estudiar la parte por donde no le hagamos más daño al árbol provocándole una herida indeseable, después calcular que el alambre saldrá disparado, por lo que tendremos que estar alejado para no resultar dañados.











Si nos encontramos con partes del acero praticamente incrustado en la corteza del árbol es mejor no forzar la extracción pues lo perjudicaríamos mucho más. Es importante no causarle ninguna herida y de hacerlo hay que aplicarle un buen producto desinfectante, sellante y protector, no vale cualquier remedio casero y ante la duda de que pueda ser de garantía mejor dejar la herida limpia sin aplicarle absolutamente nada.










Aunque no se pudo quitar todo el acero que tenía, 










su tronco quedó liberado, así este "morus nigra" podrá dar hojas y frutos. Sus hojas limpiarán el aire que respiramos, ellas ilusionarán a nuestros niños que verán como sus gusanos de seda se ponen gorditos y se vuelven livianos capullos de seda por arte de magia ( magia de hojas), además de tener propiedades astringentes y antidiabéticas.  Sus frutos harán nuestras delicias con su rico sabor. Además su corteza, esa que hemos liberado tiene propiedades antiinflamatorias.

De nuestra acción no quedó el menor rastro, ni un trocito de alambre  por el lugar. 

"Hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana y de la primera no estoy seguro" Albert Einstein, recuerdo ésto porque sólo así me puedo explicar el poco respeto que se tiene con los árboles.

Agradezco la ayuda que me prestó mi compañero para hacer esta entrada.




5 comentarios:

  1. Hola Paloma, un buen trabajo el de liberar ese arbol, seguro que si pudiera te daria las gracias el arbol, la frase de Einstein viene de maravilla viendo esas cosas, un saludo desde Bcn

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  2. Me parece, queridísima Paloma, que te has convertido en la salvadora de los árboles oprimidos. Y me alegro de verdad, pues demuestras tu amor por la naturaleza y su entorno. Las personas, y digo personas, por no decir otra cosa, que han hecho semejante barbaridad, seguro que no tuvieron en cuenta el sufrimiento de esos árboles rodeándolos de alambres y cadenas. Sólo miraron el beneficio que podían sacar ellos para sus fines, sin darse cuenta del daño que infligían a unos seres tan pacíficos de la naturaleza. Seguro que es gente a la cual no han enseñado a respetar el medio ambiente.

    Un saludo muy cordial de Alfonso

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  3. Muchas gracias Pedro por tus palabras y por tu ánimo.

    ¡Hola Alfonso! agradezco tus palabras y ya me gustaría a mí poder cortar las ataduras de todos, algunos están tan fuertemente atados que yo carezco de fuerza física para cortar cadenas tan gruesas. ¡Un saludo!

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  4. Gran labor, da gusto ver personas como tú que en vez de atar, clavar/atornillar, colgar, etc. todo tipo de objetos sin ningún miramiento a los inocentes arboles solo para ahorrarse los postes o simplemente por pereza de ponerlos, se dedican a reparar esos daños, aunque muchas veces se llega demasiado tarde.
    Yo también soy de los que sí puedo ayudar a un árbol a liberarlo lo hago, de hecho en el garaje tengo una buena colección de alambres, puntas, tornillos, cuerdas y plásticos que he sacado de árboles, la pena es que muchas veces ves estas cosas y no puedes hacer nada para liberar al árbol por estar en propiedad privada.
    Y peor aún es cuando se maltratan arboles por diversión/ tradición, por ejemplo usándolos para grabarles a navaja cualquier tontería en su tronco o como “basurero” colgándoles en sus ramas todo tipo de mierda.

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  5. Sentimos lo mismo Denis y reconforta comprobar que hay seres humanos con la sensibilidad y sentido común suficientes para respetar a los árboles como seres vivos, de los que, comprendámoslo o no, DEPENDE NUESTRA VIDA. Muchas gracias y no dejemos de ayudar a los árboles tanto como podamos.

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